El cohousing es un modelo residencial para adultos mayores que eligen vivir en comunidad, favoreciendo la colaboración mutua, seguridad y apoyo emocional, manteniendo la autonomía e intimidad; en palabras más coloquiales, es irse a vivir con amigos cuando llegas a tu etapa de vejez y sentirte como en casa.

Muchos adultos, a futuro, no quieren llegar a ser una carga para su familia ni tampoco tener que trasladarse a una residencia en la cuál no quieren estar, menos si es parecida a un hospital. La mayoría de los adultos mayores quieren seguir en sus casa y seguir decidiendo sobre su vida, pero para muchos las circunstancias no se lo permiten. Es por ello que este concepto aparece como una respuesta alternativa para muchos, permitiendo ajustar el modelo asistencial de la vejez y haciendo que las personas se sientan como en casa en el sitio en el que esté.

Los proyectos de vivienda colaborativa permiten que cada uno viva a su manera, autogestionados por personas mayores que luchan por conseguir que la vejez no sea una renuncia, ni siquiera cuando llegan a la dependencia y el deterioro cognitivo.

El cohousing habla de nuevas formas de vivir la vejez, de la necesidad de buscar otras alternativas a las típicas residencias o al problema de la soledad no deseada, y sobre todo de cómo unir los cuidados con los derechos de las personas mayores, permitiendo planificar la vejez.

Esta nueva alternativa de vivienda permite que se establezcan fuertes relaciones interpersonales entre los convivientes debido a que tienen un objetivo común. Cada uno mantiene su independencia, su familia, amistades, pero los une la idea de lo que quieren hacer y en el camino se va formando esa comunidad, donde la amistad se construye antes de la edificación.