El cohousing o vivienda colaborativa, es un modelo de gestión inmobiliaria horizontal, antiespeculativo, sostenible y popular en Estados Unidos o los países nórdicos donde las personas viven en comunidad y comparten espacios y servicios básicos.

La escasez de suelo, la subida de los precios, el estancamiento de los ingresos o la inestabilidad laboral son fenómenos comunes a cualquier lugar del mundo que dificultan o imposibilitan en muchos casos el cumplimiento de un derecho universal: el acceso a una vivienda digna. Esta tendencia podría dejar un escenario alarmante para 2030, cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) prevé que harán falta 96.000 nuevas viviendas al día para alojar a los 3.000 millones de personas que necesitarán un hogar.